Durante casi un siglo, el amianto fue un material muy comúnmente usado en la construcción, en la fabricación y en la construcción naval porque es económico, resistente al fuego y también altamente resistente a la electricidad. También se lo usó en miles de productos y todavía se lo puede encontrar en casas, edificios de departamento y otras instalaciones construidas antes de los años 80. Muchos miembros del público y trabajadores dedicados a diversos empleos fueron expuestos al amianto durante esta época.

El peligro del amianto fue identificado por la comunidad médica en los años 20 y es el resultado de las fibras de amianto llevadas por el aire, inhaladas y alojadas en los pulmones, incluso de su penetración en tejidos. Desafortunadamente, muchas de las personas expuestas al amianto han desarrollado una condición letal denominada Mesotelioma. El Mesotelioma es un cáncer incurable causado casi exclusivamente por la exposición al amianto. Afecta la delgada membrana protectora que rodea a los pulmones, al corazón y a la cavidad abdominal. Se calcula que unos 3.000 casos por año son diagnosticados en Estados Unidos.

Aunque el amianto aún no se ha prohibido en Estados Unidos, está regulado como resultado de la Ley del Aire Limpio de 1970, y muchos de sus usos están prohibidos en virtud de la TSCA (Ley de Control de Sustancias Tóxicas). En 2010, se prohibió efectivamente el uso del amianto para forrar los frenos de los automóviles, a partir de 2014.

Las demandas en nombre de las personas expuestas al amianto y afectadas con mesotelioma se iniciaron por primera vez en los años 70, y los litigios continúan hasta hoy. Son casos complejos con una cierta carga de la prueba para establecer no sólo el grado de la enfermedad sino el vínculo causal. Como la enfermedad puede estar latente hasta 20-50 años (presente aunque sin síntomas que permitan reconocerla), esto puede implicar una extensiva investigación para documentar la fuente causante. Tristemente, debido a este período de latencia extremadamente largo, el mesotelioma a menudo resulta fatal dentro del año del diagnóstico. Muchos casos son clasificados como demandas por Homicidio Culposo por la familia en nombre de la persona difunta.

Aunque cada caso es único, la indemnización promedio por un caso de amianto y mesotelioma es de $2,4 millones. El altamente respetado Mealey’s Litigation Report estima que el monto de liquidación promedio es entre $1 millón y $1,4 millones, aunque todos los acuerdos de liquidación son confidenciales.
Si usted o un ser querido ha sido afectado por amianto y mesotelioma, contacte a The Ruth Law Team al 1-888-STEVE-RUTH (1-888-783-8378) para hablar con un abogado quien le ayudará a usted y su familia.

¿Se pregunta si debería llamarnos? ¡Lea los “10 motivos para llamar a The Ruth Law Team” ahora!